“Fumar es causa de cáncer” … ¿Otra vez la misma frase?

Seguramente ya has escuchado en todos lados esta frase y muy seguramente ya estés un poco fastidiado y no te culpo, esta frase la escuchamos casi a diario, desde la publicidad de los cigarros, las campañas de salud, hasta por boca de nuestros familiares. Pero ¿ya reflexionaste sobre todo lo que conlleva esta frase?

Si te pidieran que explicaras el vínculo entre “fumar tabaco” y “el cáncer”, probablemente pensarías de inmediato en el cáncer de pulmón. Es verdad que fumar productos de tabaco (entre ellos los cigarrillos y los cigarros) es la causa de casi nueve de cada diez casos de cáncer de pulmón, pero fumar puede causar cáncer en casi cualquier parte del cuerpo, incluyendo las siguientes:

  • Vejiga
  • Sangre (leucemia mieloide aguda)
  • Cuello uterino
  • Colon y recto
  • Esófago
  • Riñón y pelvis renal
  • Hígado
  • Pulmones, bronquios y tráquea
  • Boca y garganta
  • Páncreas
  • Estómago
  • Laringe

Los mejores consejos de salud para las personas que consumen tabaco o piensan consumirlo, son:

  1. Si no fuma ni consume tabaco, ¡no comience!
  2. Si fuma o consume tabaco, ¡deje de hacerlo!

Independientemente de cuánto tiempo haya fumado, dejar de hacerlo puede reducir el riesgo de presentar cáncer u otras enfermedades crónicas. Dejar de fumar puede ser difícil para muchas personas, pero existen varias formas de apoyo, todo está en querer dejarlo y buscar ayuda.

¿Cómo es que los productos de tabaco provocan cáncer?

Si tienes duda de cómo el tabaco desarrolla el cáncer, aquí te explicamos de manera general. El humo del tabaco contiene al menos 70 sustancias químicas que provocan cáncer, conocidas como cancerígenos. Cada vez que usted inhala ese humo, esas sustancias químicas ingresan al flujo sanguíneo, que luego las transporta a todas las partes de su cuerpo. Muchas de estas sustancias químicas pueden dañar su ADN, que controla cómo su cuerpo produce nuevas células y dirige cada tipo de célula para que cumpla su función original. Un ADN dañado puede hacer que las células se multipliquen de una manera distinta a la que no deberían, y estas células atípicas pueden convertirse en cáncer.

Los fumadores no son las únicas personas que pueden tener cáncer debido al humo del tabaco. Quienes los rodean —hijos, parejas, amigos, compañeros de trabajo, y otros— también inhalan ese humo. Más de 7300 no fumadores mueren todos los años de cáncer de pulmón, como consecuencia del humo de segunda mano. Así que, decídete de una vez a dejar el tabaco por tu bien y el de tus seres queridos.